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lunes, 20 de febrero de 2012


La rehabilitación en geriatría busca aumentar la esfera biopsicosocial en el anciano.
Aumentar la independencia de la persona (al igual que el Modelo de Enfermería de V. Henderson).
Los beneficios y objetivos de la rehabilitación son aliviar o disminuir molestias osteoarticulares, y mejora la calidad de vida en el anciano.

Cuando un anciano no posee una movilidad adecuada tiene un mayor riesgo a padecer patologías asociadas con la inmovilidad como son: trastornos conductuales, ansiedad, depresión,  desnutrición, úlceras por presión, enfermedades neurológicas, cardiovasculares, etc.

Todas estas patologías generan un mayor gasto económico a la sanidad frente a la acción rehabilitadora que intenta prevenir las caídas y mejora el estado físico y psíquico en el anciano. Resulta más económico una adecuada prevención que la administración de tratamientos y fármacos.

Un reposo prolongado en cama no es un tratamiento adecuado, sólo debe ser empleado ante circunstancias excepcionales.
 
Los profesionales sanitarios debemos realizar una adecuada prevención de las caídas en todos los pacientes, puesto que tras una caída sobreviene un reposo en cama, una inmovilidad y más tarde un deterioro e incluso el fallecimiento de la persona.


Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Páez Inchausti JM. Rehabilitación funcional del anciano, 2009. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1029-30192009000500014&script=sci_arttext


El dolor es una experiencia sensorial y emocionalmente desagradable.
El tratamiento para el dolor crónico en las personas geriátricas es un reto para los profesionales sanitarios.
No debemos considerar el dolor como algo normal.
Un gran número de las consultas médicas y/ó de enfermería son de  pacientes geriátricos  que sufren de dolor.
El mal control del dolor puede generar deterioros cognitivos, depresiones, ansiedad, trastornos del comportamiento y del humor, al mismo tiempo disminuir la calidad de vida en el paciente geriátrico.
La edad se acompaña a una mayor frecuencia de patologías.
En los pacientes geriátricos existen modificaciones fisiológicas que modifican la farmacodinamia de los fármacos (absorción, distribución, metabolización y eliminación).

Aunque existen numerosos fármacos con gran capacidad para disminuir o eliminar el dolor, como son los fármacos opiáceos (metadona, meperidina, etc.), numerosos profesionales los excluyen por producir metabolitos tóxicos. Por tanto no son aconsejados en la persona anciana. La dosis y las vías de administración de fármacos deben ser pautadas de forma individualizada.

El dolor es un fenómeno subjetivo. Los profesionales de enfermería debemos realizar una evaluación completa sobre el dolor en la persona geriátrica. La evaluación requiere una comunicación entre el paciente con dolor y los profesionales.  Para evaluarlo nos ayudamos de escalas como:
  • Escala Visual Analógica (EVA).
  • Escala de descripción verbal.
  • Escala numérica.
  • Escala de las caras.
  • Etc.
A continuación, un tratamiento adecuado y efectivo que mitigue el sufrimiento y mejore la calidad de vida del anciano.

Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Álamo C. Opioides y dolor crónico en el paciente geriátrico. Del reto al éxito, 2008. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/dolor/v15n7/editorial.pdf




 

El tema sexual sigue siendo un tabú para las personas, y más aún, en los pacientes geriátricos. Los ancianos /as no se sienten cómodos a la hora de abordar este tema provocando falsas creencias.
La población piensa que el concepto de vida sexual activa es un tema ligado a la gente joven y/o adulta.
El envejecer conlleva cambios tanto biológicos como fisiológicos en ambos sexos. No obstante, estos cambios no significan que la vejez esté ligada a enfermedad.
En el campo de la enfermería, el tema sexual en el anciano es olvidado en numerosas ocasiones.

La evidencia científica nos demuestra que los ancianos son sexualmente activos, y que en ocasiones más activos que la población general adulta. Por tanto, la edad no debe ser considerada como un obstáculo para tener una vida sexualmente activa.
Los factores que pueden limitar una vida sexual activa pueden ser:
  • La viudedad.
  • La monotonía y falta de comunicación entre la pareja.
  • La falta de privacidad en el domicilio de la pareja.
  • Los estados depresivos y la ansiedad.
  • El miedo a fallar en las relaciones sexuales.
  • La disfunción eréctil en el varón.
El término de "vida sexual" no debe referirse sólo a la penetración y la genitalidad, si no, que entro de este concepto se encuentran los besos, las miradas, las caricias, los actos, las palabras, etc.

A las conclusiones que llevan los investigadores de este estudio son:
  • La sexualidad sigue siendo un tema tabú y desconocido.
  • Que la población anciana tiene una vida sexual satisfactoria como en las demás etapas de la vida.
  • Que la vida sexual desaparece con la muerte.
  • Los resultados del estudio muestran que el sexo durante la vejez son prácticamente inexistentes.
Para aplicar CUIDADOS DE ENFERMERÍA INTEGRALES es importante interactuar y conocer la realidad de la sexualidad en los ancianos.

 Pellicer García, Begoña

BIBLIOGRAFÍA:
Juan Manuel Leyva-Moral. La expresión sexual de los ancianos. Una sobredosis de falsos mitos, 2008. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1132-12962008000200010&script=sci_arttext