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viernes, 16 de marzo de 2012


EL ESTREÑIMIENTO EN LA POBLACIÓN GERIÁTRICA:

Manejo del estreñimiento en personas mayores.

El estreñimiento lo podemos definir como la disminución del número de veces deposicionales (inferior a tres veces por semana). Se asocia a una consistencia dura de las heces.
La defecación es la excreción de sustancias resultantes del metabolismo celular, por tanto en el estreñimiento esta excreción se va a ver disminuida.
Afecta mayormente al sexo femenino.
Aproximadamente el 80% de los ancianos institucionalizados padece de estreñimiento.

Como nos refencia  Virginia Henderson en sus patrones la eliminación de los desechos orgánicos es una necesidad humana básica.

La gran mayoría de personas que padecen estreñimiento se debe a unos hábitos de vida inadecuados como pueden ser:
  • El sedentarismo
  • Una dieta pobre en fibra.
  • Fármacos que disminuyen o enlentecen la motilidad intestinal.
  • Alteraciones emocionales. 
  • Etc.
Buscar la ETIOLOGÍA, gran importancia determinar las causas que producen el estreñimiento.
Puede ser:
  • DESCONOCIDAS en la que no se encuentra ninguna causa que lo justifique.  
  • SECUNDARIAS a otras patologías como pueden ser: lesiones estructurales en el colon, alteraciones postquirúrgicas, alteraciones metabólicas, alteraciones neurológicas, deficiente ingesta de fibra, etc.
Los SÍNTOMAS que padecen las personas que sufren estreñimiento son:
    • Distensión abdominal.
    • Dolores abdominales.
    • Dolor en la defecación.
    • Cambios en el comportamiento.
    • Etc.

Las RECOMENDACIONES y consejos que debemos de dar al paciente son:
  • Aumentar la ingesta de líquidos (siempre que no esté contraindicado).
  • Una alimentación rica en fibra, aumentar el consumo de frutas, verduras y alimentos integrales.
  • Disminuir el consumo de alimentos astringentes.
  • Evitar el sedentarismo y realizar ejercicio adecuados a las características de cada paciente.
  • Fomentar la intimidad a la persona en el momento defecatorio.
  • Evitar los fármacos que enlentecen o disminuyen el tránsito intestinal.
  • Administrar laxantes (bajo prescripción médica).
  • Reeducación intestinal, instaurar horarios defecatorios.
  • Fomentar la práctica de ejercicios que favorezcan o fortalezcan la musculatura pélvica, como son los ejercicios de Kegel.
  • Control del número y forma de las deposiciones, gran importancia en las personas geriátricas institucionalizadas y con dependencia.

El TRATAMIENTO más SENCILLO y ECONÓMICO va a ser implementar CAMBIOS EN los ESTILOS  DE VIDA del individuo. Para ello debemos realizar una correcta EDUCACIÓN SANITARIA y PREVENCIÓN a los pacientes. 


ESTREÑIMIENTO EN LA POBLACIÓN GERIÁTRICA
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Pellicer García, Begoña


BIBLIOGRAFÍA:

De la Llave Benito J A. Arriero Anes M. Manejo del estreñimiento en personas mayores. Boletín de Enfermería en Atención Primaria de Talavera de la Reina, 2008. Disponible en: http://gaptalavera.sescam.jccm.es/web1/gaptalavera/prof_enfermeria/boletines/boletin_enfermeria6_2008.pdf







jueves, 15 de marzo de 2012


LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL (HTA) EN LA POBLACIÓN GERIÁTRICA.

Recomendaciones para la detección y el tratamiento del anciano con hipertensión arterial.

La hipertensión arterial (HTA) es la elevación de la presión arterial, siendo igual o superior a 140 mmHg en la presión arterial sistólica (PAS) y 90 mmHg en la presión arterial diastólica (PAD).
La hipertensión arterial es una enfermedad muy prevalente en la población general, siendo muy elevada en la población geriátrica. Su prevalencia oscila entorno al 60-70% entre la población anciana.
Los pacientes hipertensos tienen mayor riesgo de padecer enfermedades vasculares como pueden ser:
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Infarto agudo de miocardio.
  • Afectaciones renales.
  • Deterioro de la circulación arterial en las extremidades, apareciendo problemas de claudicación.
  • Lesiones ulcerosas.
  • Hemorragias.
  • Afectaciones visuales.
  • Etc.
Como enfermeras/os, realizaremos una detección y/o diagnóstico a  todos los enfermos mediante la medición de la tensión arterial.  

Para realizar una confirmación del diagnóstico deberemos realizar varias mediciones en diferentes días. Deberemos tener en cuenta el "sindrome de la bata blanca" es frecuente en la población geriátrica, registrandose un aumento de la presión arterial.
Los tratamientos que aplicaremos en estos pacientes son:

1º Tratamiento no farmacológico:
  • Debemos valorar los estilos de vida del paciente. Realizar una exhaustiva valoración al paciente.
  • Disminuir la ingesta de calorías si observamos sobrepeso en el paciente.
  • Disminuir el consumo de sal en la alimentación (1,5 g./día)
  • Fomentar mayor consumo en vegetales, cereales y frutas.
  • Evitar el sedentarismo, y realizar ejercicio adecuado a las condiciones de cada paciente.
  • Eliminar el consumo de alcohol, café, y tabaco.
  • Reducción del consumo de grasas totales y grasas saturadas.
El objetivo del tratamiento no farmacológico es realizar una adecuada educación sanitaria al paciente, para evitar que el paciente tenga que medicarse y disminuir o evitar los efectos patológicos que conlleva la hipertensión arterial. 
De esta manera también fomentamos a que disminuya el gasto sanitario. Ya que es una enfermedad que genera una elevada morbimortalidad.
Si el tratamiento no farmacológico no resulta efectivo y/o eficaz, deberemos administrar tratamiento farmacológico (bajo prescripción médica).

 2º Tratamiento farmacológico:
Existen varios fármacos, se valorará a cada paciente de forma individualizada.

  • IECA: inhibidores de la enzima convertidora angiotensina. (Captopril, enalapril, etc.)
  • ARA II: antagonistas de los receptores de angiotensina II. (Lorsartán, valsartán, etc.)
  • Antagonistas del calcio. (Nifedipino, etc.)
  • Diuréticos. (Tiacidas)
  • Beta-bloqueantes (Atenolol, propranolol, etc.)
  • Vasodilatadores. (Hidralacina, nitroprusiato, etc.)
El objetivo de los fármacos es el manejo integral y reducir el riesgo cardiovascular de cada paciente.
Antes de comenzar el tratamiento se debe informar al enfermo sobre su proceso y sobre los objetivos de la terapéutica antihipertensiva.
El momento indicado para el inicio del tratamiento farmacológico se basará en las cifras de la presión arterial y en la estratificación del riesgo cardiovascular de cada paciente.

INFORMACIÓN Y RECOMENDACIONES DE LA HTA.
 
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Pellicer García, Begoña

BIBLIOGRAFÍA:

Macias Núñez J, Robles Perez Monteoliva N R, Herrera Pérez del Villar J. Recomendaciones para la detección y el tratamiento del anciano con hipertensión arterial. Sociedad Española de Hipertensión. Disponible en: http://www.seh-lelha.org/pdf/HTAAnciano.pdf






jueves, 8 de marzo de 2012


Las personas ancianas tienen un elevado riesgo de sufrir caídas, y en la mayoría de las veces ocurre en el ámbito domiciliario. Muchas de éstas caídas son producidas por una mala adecuación del entorno domiciliario.
Las caídas en la población anciana puede conllevar a una pérdida de la independencia del anciano, generando un elevado gasto sanitario y pudiendo conllevar a una dependencia total tanto de las actividades de la vida diaria como en las instrumentales.
Este riesgo va a conllevar una inmovilidad en el paciente, pudiendo empeorar sus antecedentes patológicos o incluso aparecer nuevas patologías que pueden agravar el cuadro, e incluso pudiendo fallecer el anciano.

Nuestros OBJETIVOS como enfermeros van a ser trabajar e implantar estrategias de seguridad en el anciano para disminuir la incidencia y la producción de las caídas y sus complicaciones.

Identificar a la población anciana con riesgo de sufrir caídas.
Aplicar intervenciones de enfermería que sean efectivas para la prevención de las caídas.
Informar tanto a al paciente geriátrico como a sus cuidadores principales del riesgo, e intentar colaborar y trabajar en la modificación de los entornos domésticos que puedan resultar peligrosos. 
Establecer estrategias de mejora.
Realizar los registros oportunos y notificaciones de las caídas que ha sufrido el anciano, realizando una valoración sistemática en el anciano, anotando las incidencias, causas que han producido la caída, y anotar el tratamiento y los cuidados que ha habido que aplicarle (en el caso en que haya sido necesario, realizando un informe de continuidad de cuidados).  
Comunicarlo a la familia o cuidadores principales del anciano. 
Valorar los factores relacionados con la caída. Posteriormente deberemos realizar un adecuado seguimiento en el anciano para detectar posibles anomalías producidas a consecuencia de la caída.
Aconsejaremos al anciano sobre las medidas de ayudas técnicas existentes y adecuadas  para él. Informando de las ayudas económicas pertinentes que el sistema sanitario ofrece en la actualidad y pasos a seguir.
Sensibilizar a los profesionales sanitarios, cuidadores principales y especialmente al anciano, para identificar el riesgo de caídas y fomentando una adecuada prevención
Fomentar la coordinación del equipo multidisciplinar para que el anciano posea o mantenga su autonomía, mejorando su calidad de vida.

Como enfermeros debemos VALORAR EL RIESGO DE CAÍDAS EN EL ANCIANO. Para ello se valora a través de la ESCALA DE DOWNTON.

El anciano que posee riesgo de caídas va a presentar:
  •  Una limitación en la movilidad.
  • Alteraciones mentales, cognitivas o del estado de consciencia.
  • La incontinencia.
  • Ancianos con una disminución de la percepción sensorial.
  • Antecedentes previos de caídas.
  • La polimedicación.
  • La edad.
  • Aislamiento social.
  • Deficiencias en el entorno domiciliario.
  • Etc.

Es importante realizar una adecuada educación sanitaria sobre la población anciana, para evitar las caídas y secuelas que puedan aparecer, y fomentar y/o mantener la autonomía de la persona anciana, puesto que se mejora y favorece la calidad de vida sobre tres aspectos:"BIO-PSICO-SOCIAL"

Como conclusión final, no estoy completamente de acuerdo sobre los resultados del estudio que he adjuntado en mi primera bibliografía del que dice:  
“Hubo un predomino del sexo femenino, el mayor por ciento de los adultos mayores presentó algún grado de dependencia, y tuvieron un mediano riesgo de sufrir una caída en su hogar”(1).

Considero que el sexo femenino no padece mayor número de caídas, sino que la esperanza de vida del sexo femenino es mayor y puede ser un sesgo de selección de la muestra de este estudio de investigación.  

"Que existe un mediano riesgo de sufrir caídas ámbito doméstico". Considero que, las caídas en los ancianos se producen con mayor frecuencia en el ámbito domiciliario (así lo reflejan la segunda bibliografías siguientes).

Sí estoy de acuerdo que un paciente que sufre una caída puede presentar una mayor dependencia, puesto que pueden aparecer complicaciones y/o un deterioro de la salud del paciente geriátrico ocasionado por la caída.

PREVENCIÓN DE LAS CAÍDAS
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Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Salas Mainegra A; Solórzano Gómez M; Reyes Carrillo E; González Limonta M. Comportamiento del riesgo de caídas en el hogar en adultos mayores, 2011. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21252011000100007&script=sci_arttext

Aragón Ramos J; Montilla Rodríguez D; Varo Ruz R.
ENFERMERÍA ANTE LAS CAÍDAS EN EL ANCIANO, 2004. Disponible en: http://web.usal.es/~acardoso/guias/Caidas_M_E_F.pdf  (Pág.: 10-14)




[1] Salas Mainegra A; Solórzano Gómez M; Reyes Carrillo E; González Limonta M. Comportamiento del riesgo de caídas en el hogar en adultos mayores, 2011. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21252011000100007&script=sci_arttext

martes, 28 de febrero de 2012


 
La enfermedad de Alzheimer (EA) es un trastorno de etiología desconocida.
Está caracterizado por la alteración de forma crónica de funciones cerebrales (memoria, lenguaje, pensamiento y conducta) que da lugar a un deterioro cognitivo de forma invalidante.

Es una enfermedad crónica que provoca un deterioro de la salud del paciente. Tanto para el paciente como para su familia tiene un curso devastador.
La etiología es desconocida pero se barajan varias hipótesis:
  • Hipótesis colinérgica, la cual sugiere que la enfermedad de Alzheimer se debe a una reducción en la síntesis del neurotransmisor acetilcolina.
  • Acúmulo anómalo de las proteínas beta-amiloide.
  • Alteraciones metabólicas.
Es una de las demencias más frecuentes en la población mayor de 65 años.
Es una enfermedad de gran importancia debido al elevado coste económico y social por el aumento de la población geriátrica en la sociedad actual.

Los trastornos de la memoria están siempre presentes en esta enfermedad y suelen ser los primeros que aparecen, estos fallos de memoria le van limitando su calidad de vida en actividades intelectuales y sociales.
Alteraciones del lenguaje, disminuye la capacidad de comunicarse de forma oral y escrita.
Incapacidad para realizar ciertas tareas, que con el paso del tiempo se manifestarán incluso en las tareas más sencillas como por ejemplo saludar.

Deterioro de la orientación espacial se desorienta fácilmente incluso se siente perdido en su propio domicilio, guarda las cosas en lugares indebidos dónde difícilmente puede encontrar.
Alteraciones conductuales como alucinaciones, rasgos depresivos, ansiedad, alteraciones en la actividad motora (en la deambulación), alteraciones neurológicas (incoordinación motora).

Trastornos de personalidad y conducta, existen modificaciones del carácter e incluso llegando a una fase de agitación.

La única forma de CONFIRMAR un diagnostico de Enfermedad de Alzheimer es con un examen de tejido de cerebro (EXÁMEN ANATOMOPATOLÓGICO), que se hace postmortem.

ACTUALMENTE NO EXISTE CURA PARA ESTA ENFERMEDAD, el tratamiento trata de mejorar la calidad de vida del enfermo y retrasar el progreso de la enfermedad mediante fármacos anticolinérgicos.
Algunos de los fármacos indicados para la enfermedad de Alzheimer son: 
      • Donepezilo.
      • Rivastigmina.
      • Galantamina.
Los enfermos de Alzheimer son pacientes que acaban siendo DEPENDIENTES y puede ser necesaria la institucionalización del paciente geriátrico.

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER: INFORMACIÓN PARA PACIENTES Y FAMILIARES.

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Pellicer García, Begoña
BIBLIOGRAFÍA:
Romano M F, Nissen M D, Del Huerto N M, Parquet C A. Enfermedad de Alzheimer, Revista de Posgrado de la Vía Cátedra de Medicina, 2007. Disponible en: http://med.unne.edu.ar/revista/revista175/3_175.pdf

miércoles, 22 de febrero de 2012

Las úlceras aparecen por la presión de forma continua en la piel y en tejidos blandos sobre un plano duro. Hay una pérdida cutánea, y durante un tiempo no prolongado van a aparecer lesiones isquémicas, y posteriormente aparecerá la necrosis.

Las  úlceras por presión (UPP) tienen mayor frecuencia de aparición en personas con una media de 82 años. En el estudio (a través del enlace) nos informa que el 13,47% es el porcentaje de úlceras que aparecen en los talones. El estudio se ha ayudado de escalas de valoración de UPP como la de Barthel.

Las UPP aparecen con mayor frecuencia en personas que se encuentran en instituciones sanitarias (tanto de forma permanente como temporal). Esta patología es prevenible en la mayoría de los casos. Las UPP su mayor frecuencia de aparición son en talones y coxis. Existen varias escalas para valorar el riego de UPP, las más utilizadas son la escala de Braden y la escala de Norton.

Hay FACTORES QUE AUMENTAN EL RIESGO de padecer UPP como son:
  • Las personas ancianas.
  • La dependencia de las AVD.
  • La restricción de la movilidad.
  • Las incontinencias (tanto urinarias como fecales).
  • Deficiencias nutricionales (delgadez, hipoproteinemia).
  • Obesidad.
  • Diabetes.
  • Deficiencias en la higiene e hidratación a la persona.
  • La dependencia total.
  • El deterioro cognitivo.
  • La humedad.
  • Las fricciones.
  • Ropa de cama sucia y con arrugas.
  • No realizar cambios posturales.
  • Edemas.
  • Trastornos en el trasporte de O2. (Hipotensión, éxtasis venoso, trastornos cardiopulmonares).
  • Infecciones previas.
  • Enfermedades inmunológicas.
  • Deficiencias motoras.
  • Deficiencias sensoriales.
  • Derivados de tratamientos (radioterapia, quimioterapias)
  • Diaforesis.
  • Etc.
DEBEMOS REALIZAR UNA VALORACIÓN GLOBAL AL PACIENTE.
REALIZAR TÉCNICAS PREVENTIVAS EN LA APARICIÓN DE LAS UUP.

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MEDIDAS PREVENTIVAS A REALIZAR:
    • Administración de una dieta adecuada a las necesidades de cada paciente.
    • Mantener una correcta higiene y limpieza del paciente.
    • Mantener una ropa seca, limpia y sin arrugas.
    • Hidratar y masajear los puntos de mayor presión.
    • Utilización de ácidos grasos.
    • Realización de cambios posturales como mínimo cada 2 horas.
    • Evitar fricciones.
    • utilización de colchones antiescaras y almohadillados.
    • Proteger las zonas de mayor prominencia ósea.
    • Promover la independencia en el paciente.
    • Práctica de ejercicio adecuado al estado de cada paciente.
Debemos promover a todos los equipos sanitarios en la realización de medidas preventivas para las UPP. Aunque en algunos casos no son realizadas por la falta de recursos, tanto materiales, como personal sanitario.

LAS INSTITUCIONES SANITARIAS DEBEN SABER QUÉ, SI NO EXISTE UNA PREVENCIÓN ADECUADA, EL GASTO SANITARIO AUMENTA A LA HORA DE TRATAR A UN PACIENTE.

 Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Díaz Pizarro J.M, et-al. Prevalencia de las úlceras por presión en una residencia asistida de mayores, 2007. Disponible en:  http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1029-30192009000500014&script=sci_arttext



lunes, 20 de febrero de 2012


La rehabilitación en geriatría busca aumentar la esfera biopsicosocial en el anciano.
Aumentar la independencia de la persona (al igual que el Modelo de Enfermería de V. Henderson).
Los beneficios y objetivos de la rehabilitación son aliviar o disminuir molestias osteoarticulares, y mejora la calidad de vida en el anciano.

Cuando un anciano no posee una movilidad adecuada tiene un mayor riesgo a padecer patologías asociadas con la inmovilidad como son: trastornos conductuales, ansiedad, depresión,  desnutrición, úlceras por presión, enfermedades neurológicas, cardiovasculares, etc.

Todas estas patologías generan un mayor gasto económico a la sanidad frente a la acción rehabilitadora que intenta prevenir las caídas y mejora el estado físico y psíquico en el anciano. Resulta más económico una adecuada prevención que la administración de tratamientos y fármacos.

Un reposo prolongado en cama no es un tratamiento adecuado, sólo debe ser empleado ante circunstancias excepcionales.
 
Los profesionales sanitarios debemos realizar una adecuada prevención de las caídas en todos los pacientes, puesto que tras una caída sobreviene un reposo en cama, una inmovilidad y más tarde un deterioro e incluso el fallecimiento de la persona.


Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Páez Inchausti JM. Rehabilitación funcional del anciano, 2009. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1029-30192009000500014&script=sci_arttext


El dolor es una experiencia sensorial y emocionalmente desagradable.
El tratamiento para el dolor crónico en las personas geriátricas es un reto para los profesionales sanitarios.
No debemos considerar el dolor como algo normal.
Un gran número de las consultas médicas y/ó de enfermería son de  pacientes geriátricos  que sufren de dolor.
El mal control del dolor puede generar deterioros cognitivos, depresiones, ansiedad, trastornos del comportamiento y del humor, al mismo tiempo disminuir la calidad de vida en el paciente geriátrico.
La edad se acompaña a una mayor frecuencia de patologías.
En los pacientes geriátricos existen modificaciones fisiológicas que modifican la farmacodinamia de los fármacos (absorción, distribución, metabolización y eliminación).

Aunque existen numerosos fármacos con gran capacidad para disminuir o eliminar el dolor, como son los fármacos opiáceos (metadona, meperidina, etc.), numerosos profesionales los excluyen por producir metabolitos tóxicos. Por tanto no son aconsejados en la persona anciana. La dosis y las vías de administración de fármacos deben ser pautadas de forma individualizada.

El dolor es un fenómeno subjetivo. Los profesionales de enfermería debemos realizar una evaluación completa sobre el dolor en la persona geriátrica. La evaluación requiere una comunicación entre el paciente con dolor y los profesionales.  Para evaluarlo nos ayudamos de escalas como:
  • Escala Visual Analógica (EVA).
  • Escala de descripción verbal.
  • Escala numérica.
  • Escala de las caras.
  • Etc.
A continuación, un tratamiento adecuado y efectivo que mitigue el sufrimiento y mejore la calidad de vida del anciano.

Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Álamo C. Opioides y dolor crónico en el paciente geriátrico. Del reto al éxito, 2008. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/dolor/v15n7/editorial.pdf




 

El tema sexual sigue siendo un tabú para las personas, y más aún, en los pacientes geriátricos. Los ancianos /as no se sienten cómodos a la hora de abordar este tema provocando falsas creencias.
La población piensa que el concepto de vida sexual activa es un tema ligado a la gente joven y/o adulta.
El envejecer conlleva cambios tanto biológicos como fisiológicos en ambos sexos. No obstante, estos cambios no significan que la vejez esté ligada a enfermedad.
En el campo de la enfermería, el tema sexual en el anciano es olvidado en numerosas ocasiones.

La evidencia científica nos demuestra que los ancianos son sexualmente activos, y que en ocasiones más activos que la población general adulta. Por tanto, la edad no debe ser considerada como un obstáculo para tener una vida sexualmente activa.
Los factores que pueden limitar una vida sexual activa pueden ser:
  • La viudedad.
  • La monotonía y falta de comunicación entre la pareja.
  • La falta de privacidad en el domicilio de la pareja.
  • Los estados depresivos y la ansiedad.
  • El miedo a fallar en las relaciones sexuales.
  • La disfunción eréctil en el varón.
El término de "vida sexual" no debe referirse sólo a la penetración y la genitalidad, si no, que entro de este concepto se encuentran los besos, las miradas, las caricias, los actos, las palabras, etc.

A las conclusiones que llevan los investigadores de este estudio son:
  • La sexualidad sigue siendo un tema tabú y desconocido.
  • Que la población anciana tiene una vida sexual satisfactoria como en las demás etapas de la vida.
  • Que la vida sexual desaparece con la muerte.
  • Los resultados del estudio muestran que el sexo durante la vejez son prácticamente inexistentes.
Para aplicar CUIDADOS DE ENFERMERÍA INTEGRALES es importante interactuar y conocer la realidad de la sexualidad en los ancianos.

 Pellicer García, Begoña

BIBLIOGRAFÍA:
Juan Manuel Leyva-Moral. La expresión sexual de los ancianos. Una sobredosis de falsos mitos, 2008. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1132-12962008000200010&script=sci_arttext

domingo, 19 de febrero de 2012


VALORACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL DEL ANCIANO.

Es un tema de gran repercusión en personas mayores de 65 años, y muchísimo más en las mayores de 80 años.
Atención Primaria debe valorar nutricionalmente al anciano, a través de un test llamado Mini Nutricional Assessment (MNA).
El texto nos informa de que los sanitarios muestran una escasa sencibilidad a los problemas de alimentación y nutrición del anciano.
También hay que saber diferenciar entre malnutrición y desnutrición, puesto que son dos conceptos diferentes:
  • Malnutricón: Es un déficit o desequilibrios de los nutrientes en relación con las necesidades metabólicas y tisulares.
  • Desnutrición: es la disminución de la ingesta de proteinas de elementos básicos, micronutrientes que producen energía.
Los dos conceptos van a dar alteraciones en órganos, tejidos y en la composición corporal de la persona anciana.


Los factores de riesgo que influyen en el estado nutricional la población anciana son los siguientes:
  • Desnutrición, pudiendo provocar la muerte por descompensación de las enfermedades que padecen.
  • Depresión.
  • Alcoholismo.
  • Bajo nivel cultural.
  • Soledad y/o aisalamiento socio-familiar.
  • Ancianos con 2-5 enfermedades de media, con la toma de 4-5 fármacos diarios.
  • Test de Barthel <80/100
  • Problemas de dentición.
  • Mala situación económica.
Si Atención Primaria  detecta estos factores en un anciano, se emplearán de herramientas para valorar nutricionalmente al anciano.
El test (MNA) que nos ofrece esta guía consta de 7 preguntas, y el máximo de puntos es 14, aunque después suman los puntos para obtener el incide de malnutrición que el máximo será de 30 puntos.
El test (MNA) clasifica en 3 grupos a la población anciana: normales, con riesgo y desnutridos.
  • Si al realizar el test a un anciano nos dá una puntuación por encima de 23,5 tendrá un estado nutricional satisfactorio. Se debería repetir el MNA pasados 3 meses en ancianos frágiles.
  • Si el resultado fuese de 17 a 23,5 tendríamos un riesgo de malnutrión. La enfermera debe realizar una historia dietética del anciano valorando (IMC, pantorrilla y antropometría). Se ayudará de entrevistas que realizará tanto al anciano, familia y/o cuidadores. Una vez obtenidos los resultados la enfermera debe implementar medidas para mejorar el estado nutricional del anciano. Debe realizar una exploración física valorando el aspecto, edemas y úlceras por presión.
  • Si el anciano está encamado se puede estimar el IMC por medio del talón rodilla (fórmula de Chumlea).
Para valorar nutricionalmente a un anciano no son necesarias grandes herramientas,en la mayoría de los casos (de desnutrición o malnutrición) son diagnosticados por Atención Primaria.

No nos debemos de olvidar que la mayoría de las  pensiones mensuales de los ancianos son precarias. Por tanto, es un factor que influye  en la correcta nutrición en el anciano. 

Pellicer García, Begoña.

BIBLIOGRAFÍA:
Benitez Rivero J. Manual de atención al ANCIANO DESNUTRIDO en el nivel primario de salud. Valoración en el Estado Nutricional del Anciano. 2011; cap. 5: pags 49-58. Disponible en:
http://www.nutrinfo.com/archivos/ebooks/manual_anciano.pdf











El envejecimiento en una  persona comienza nada más nacer. Es un fenómeno común a todas las personas. Es un proceso fisiológico. En que aparecen diversas modificaciones como son:
  • Físicas 
  • Morfológicas 
  • Psicológicas
  • Bioquímicas.
    Algunos autores consideran el envejecimiento como un “error en el código genético”.
    NO SE DEBE ASOCIAR ENVEJECER CON ENFERMAR.

    Cumplidos los 30 años, la piel y los músculos masticatorios pierden el 20% de su eficacia. En el paciente geriátrico aparecen los siguientes cambios:
    • Elevación del tiempo de deglución en las personas geriátricas
    • El habla, es una de las funciones que menos se resiente.
    • En la lengua hay una disminución del epitelio y atrofia papilar.
    • La función salival: en las mujeres se produce una disminución de la producción del salival después de la menopausia. Esto ocurre aproximadamente los 60 años, afectando al tono fonético y a la deglución de grandes alimentos.
    • Los dientes se van modificando de tamaño, forma y color por modificación de los propios tejidos dentarios. Se producen caries, pérdida de piezas dentarias, etc.
    •  Atrofia de epitelio en la mucosa bucal, disminuye la queratinización, el numero de  de células en tejido conectivo, aumento de sustancias intercelular y disminución del consumo de oxígeno. Puede producirse hiperqueratosis.
    • En el hueso alveolar se va reabsorbiendo, disminuyendo la altura y grosor de las trabéculas.  Adelgazamiento y aumento de la porosidad del hueso, existiendo una mayor probabilidad para las fracturas.

       Estos y más cambios dependen de factores genéticos:
      • Hereditarios y orgánicos → la diabetes.
      • Ambientales y nutricionales → hábitos alimenticios.
      • Económicos y sociales → no está financiado por sistema de salud pública.

    En el enlace a esta publicación se encuentra un estudio de investigación cuyo objetivo es describir los cambios bucales en los adultos mayores.  Determinar la relación entre sexo y alteraciones sistémicas con la aparición de cambios bucales en el adulto mayor.

    Los investigadores han observado a través de este estudio un mayor porcentaje de cambios bucales en las personas  mayores desdentadas totales. Tras analizar los resultados, llegan a las siguentes conclusiones:
    • Mayor número de cambios bucales en los ancianos desdentados totales.
    • Las mujeres, respecto a los hombres muestran mayores cambios bucales en la muestra de pacientes del estudio.
    •   Hay una relación directa entre alteraciones sistémicas y la presencia de cambios bucales.

    Pellicer García, Begoña

     BIBLIOGRAFÍA:
    Sáez Carriera R. Cambios bucales en el adulto mayor, 2007. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75072007000400011&script=sci_arttext